Entrevista con Mario Galeano de Frente Cumbiero

Entrevista con Mario Galeano de Frente Cumbiero

Comandado por el compositor y productor Mario Galeano, el Frente Cumbiero ha sido pionero en la resignificación de la música colombiana en el mundo.

La banda japonesa Minyo Crusaders une fuerzas con este cuarteto colombiano en un encuentro musical único que reúne canciones autóctonas del folclor japonés con aires y ritmos de la costa caribe colombiana en el nuevo EP llamado: MINYO CUMBIERO: From Tokyo To Bogotá. Hablamos con Mario Galeano, líder de Frente Cumbiero, sobre el lanzamiento del primer sencillo “Cumbia del Monte Fuji” de este EP y los nuevos proyectos de la agrupación:


1. 2020 es el año de Cera Perdida. La salida de un disco es un proceso de planeación con lanzamientos, anuncios y una serie de acciones estructuradas. ¿Cómo hizo ud y el Frente Cumbiero para repensar todo ese proceso ante la coyuntura de la pandemia? ¿Cómo ha sido esta evolución forzada en términos de la banda como proyecto?

Hemos estado en el proceso de pensar el lanzamiento de nuestro nuevo disco. Obviamente hay una cantidad de planeación muy grande. En términos de grabación de las pistas, algunas estaban grabadas desde el año pasado y comienzos de este año, pero pues luego viene el proceso de mezcla y masterización que toma mucho tiempo, ésto se ha hecho en estos meses de cuarentena. Una aspecto de este trabajo es que se hace en las casas de los ingenieros, muchos tienen sus estudios en casa y lo pueden hacer desde ahí, entonces hemos podido avanzar en el tema del disco. Relacionado con el arte, tuvimos la suerte de hacer unas sesiones muy importantes para la carátula una semana antes de que nos encerráramos, entonces alcanzamos a dejar ese material listo y durante la pandemia ha venido el proceso de edición de ese material, etc. La verdad es que son procesos que no pueden parar, que continúan. Básicamente se ponen más lentos y despaciosos, ya no hay como ese afán de sacar las cosas rápido pero igual se siguen haciendo.Creo que es una de las formas de sobrellevar los tiempos difíciles, ¿no? Como continuar con esa idea de sacar los proyectos adelante, esa ilusión y el trabajo que los artistas hacemos a la hora de sacar estos productos como nuestro objeto artístico hacia el público.


2. Y el público que ahora tiene otras preocupaciones, ¿cómo puede evolucionar con respecto a su relación con los artistas, su música y sus conciertos?

Es un tema todavía por entenderse mejor. Todos tenemos preocupaciones, principalmente existenciales o económicas, pero creo que el rol que la música juega dentro de este momento casi que más que cualquier otro arte, es sobresaliente. La gente busca un confort, un espacio de seguridad en la música y me parece que todo esto nos lleva a pensar en el consumo local. Este tipo de temblores le hacen a la gente repensar mucho lo que consume y creo que dentro de esto encaja la música. No veo mucho que este sea un momento de grandes lanzamientos mundiales o de boom de música pop de alcance mundial, como el reggaeton o pop gringo. Es un momento en que la gente está pensando en un consumo local algo más cerca, y esta pandemia puede ser una oportunidad para que nosotros que somos un grupo más de nicho, que estamos trabajando con cosas locales, tengamos un espacio un poquito mejor. Sería chevere que pasara.

3. ¿Cómo se imagina el regreso del baile en un contexto de distanciamiento? Se han hecho algunos experimentos en Europa con música electrónica, ¿pero cómo abordar esas alternativas desde la colombianidad más fiestera y espontánea? 

Si los he visto. Que la gente está como en unas cuadrículas bailando o aún peor, vi unas en Holanda donde están sentados a dos metros de distancia viendo a un DJ y la regla es que nadie se puede parar del asiento, lo cual es una ridiculez inmensa. Yo creo que este regreso al baile va a volver obligado, cuando la gente empiece a ir a las fiestas, cuando empiecen a abrir los bares, las discotecas, cuando empiecen los conciertos, la gente en el caso colombiano va a querer bailar cerca, pegado y es una cosa inevitable. Las personas no se van a olvidar de eso. Es cuestión de restringir un poco la afluencia de gente a los sitios, tener 40% de aforo en un es un tema complicado pero definitivamente el baile tiene que volver, es una de las expresiones más puras y primigenias de nosotros como especie, eso tiene que volver. Espero.


4. El Frente ha tocado en Japón, han lanzado música con el sello Okra, pronto se estrenan con P Vine y ahora tenían un show en el Fuji Rock Festival. ¿Cómo se ha alimentado esa relación entre la música colombiana y el público nipón en estos últimos años?

Definitivamente ha sido uno de los procesos más importantes de los últimos años en relación al Frente. Viene un poco de nuestra relación con Jason Mayall, quien es uno de los directores del Fuji Rock. Es un experto en cumbia y uno de los avanzados en la exposición mundial de llevar esas cumbias al seno de la cultura punk en Londres. Yo conozco a Jason hace unos 10 o 15 años y poco a poco se han ido construyendo otras cosas relacionadas con Alejandra Gómez de Biche, quien hace unos cinco años más o menos empezó a ir al Fuji a trabajar, a hacer voluntariado y a conectarse con ese mundo. A raíz de todas estas circunstancias, se fue construyendo la oportunidad de llegar a Japón hace aproximadamente dos años. Fue la primera vez que fuimos al Fuji. En ese momento con nuestro afán de estar sacando cosas en vinilos, encontramos en Okra un tremendo aliado que nos sacó un 45”y, a partir de eso, de hacer unos toques con auditorios, boletas agotadas y empezar esta relación, comenzamos a ir a otros niveles. Luego conocimos a los Minyo Crusaders y gracias a esa conectividad, ellos terminan viniendo a Colombia a tocar en el Festival Colombia Al Parque, ahí tuvimos la oportunidad de grabar con ellos y ahora, precisamente, sale nuestro primer sencillo de esa colaboración en la que ya se manifiesta mucho más esa relación entre las dos escenas.

Puntualmente, viendo las estadísticas de escucha del Frente, Japón pasó de ser el país 25 más o menos, al 6 o 7 despues de latinoamérica. Este es un gran logro para nosotros porque la idea de conectar con el público de Asia es tremenda. Es muy satisfactorio saber que lo hicimos relativamente directo y que la semilla del tropicalismo en Japón y en Tokyo está creciendo, sobre todo porque la llegada de la cumbia ha sido un despertar para muchos en los caminos de lo tropical. Solo cosas positivas a futuro con nuestra relación con Japón.

5. En estos últimos meses ha explotado más el formato selector con Gala Galeano, en ese ejercicio de selección, ¿qué música ha descubierto y cuál redescubierto en estos meses de encierro?

Yo prácticamente he sido selector toda la vida, pues desde hace como unos 15 años o más he trabajo en bares, clubes o fiestas como selector de discos. Esta era una de las actividades económicas firmes que yo tenía mes a mes. El formato de selector de vinilos siempre es un formato muy agradecido, al igual que el rol de coleccionista de discos. Siempre que revisas tu colección encontrarás cosas a las que no le habías prestado atención o te habían parecido feas, luego escucharlas un año o meses después, te parece del putas. Digamos que esa relación con los discos es interminable. Es una mina de insumos que no paran, cada vez te das cuenta de una carátula, una letra, una forma de grabar de un sonido, de una instrumentación, orquestación, de la canción como tal. La verdad es un rol bien potente el de coleccionista, ya traducir eso a un set de 1 hora o 45 min es otro tipo de tarea.

6. ¿Cuál fue el último concierto que fue y qué extraña de esa sensación de comunión alrededor de la música?

El último fue un evento muy poderoso que se hizo en Ciudad de México con Macha de Chico Trujillo. Es un proyecto que se llama La Última Selva Que Nos Va Quedando. Se hizo en el salón Los Ángeles, que es un salón súper mítico de los años 30 en México, donde tocaba Pérez Prado, un sitio de mambo, orquestas, un sitio absolutamente bello. Se hizo este performance donde habían actores, estaba tocando Son Rompe Pera, habían unos actores representando Latinoamérica como nuestra Última Selva o refugio precisamente. Fue una noche cargada de tremenda energía, la recepción del público fue tremenda. Extraño estar exaltando el latinoamericanismo, nuestra posición.

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